Tormentas y huracanes en Atitlán
Qué duda cabe que el Lago Atitlán, como ya hemos citado en este blog, es uno de los principales atractivos turísticos de Guatemala. Pero también es convieniente avisar que el país es muy propenso a fenómenos naturales como tormentas o huracanes, por lo que hay que tomar una serie de precauciones al navegar en él. No permitamos que estos fenómenos nos priven de disfrutar de la gran belleza natural de Guatemala.
Los meses de julio, agosto y septiembre, que es normalmente cuando los europeos y los estadounidenses toman vacaciones de verano, son especialmente propensos a huracanes en Guatemala. Hay que tener en cuenta que, aunque se suelen advertir con antelación, sus coletazos nos pueden afectar seriamente. Si navegamos por Atitlán, sobre todo por la tarde, puede formarse un fuerte oleaje y los capitanes de las embarcaciones suelen colocar plásticos para proteger a los viajeros. Por tanto, en caso de duda, es preferible colocarse en los asientos traseros.
Bien es cierto que si el huracán están en su fase más fuerte, la navegación se suspenderá. En estos casos, simplemente, hay que tener paciencia. Lo mismo nos ocurre visitando los volcanes en activo. Como tal, tienen lava incandescente y sedimentos a una alta temperatura, con lo que podemos sufrir quemaduras si queremos escalar por partes no permitidas. Incluso haciéndolo por zonas seguras, es fácil que se nos queme parte de la suela de las zapatillas. Así que, si vamos con botas, eso que nos ahorramos.

